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La unidad de Radiología Vascular e
Intervencionista en estrecha colaboración con el servicio de
Angiología y Cirugía Vascular del Hospital Parc Taulí realiza
desde principios de 2003 el tratamiento endoluminal de los
aneurismas de aorta.
¿Qué es un aneurisma y qué síntomas produce?
Un aneurisma es una dilatación de un vaso sanguíneo que se
produce por la incapacidad de la pared adelgazada del vaso para
resistir la presión de la sangre. Los aneurismas pueden ocurrir
en cualquier arteria pero son mas comunes a nivel de la
circulación cerebral o en la aorta. La aorta es la arteria más
grande del organismo y es la encargada de transportar la sangre
del corazón hacia el resto del cuerpo. Los aneurismas aórticos
se pueden producir en tanto a nivel del tórax ( aorta torácica )
como a nivel abdominal (aorta abdominal), este segundo caso es
mucho más frecuente y normalmente se producen justo por encima
de su división en las arterias que llevan la sangre a las
piernas ( arterias iliacas)
La mayoría de los aneurismas no producen síntomas, en algunos
casos pueden producir dolor abdominal o torácico y en otras
ocasiones pueden manifestarse como una sensación de masa
pulsatil en el abdomen. La ausencia de síntomas no quiere decir
que un aneurisma no pueda ser una enfermedad potencialmente muy
peligrosa.
¿Cómo se diagnostica un aneurisma?
La ausencia de síntomas hace que el diagnóstico del aneurisma
pueda ser difícil. En ocasiones se sospecha por la detección por
parte del médico de una masa pulsatil en el abdomen o por la
presencia de dolor que determina realizar pruebas de imagen. La
mayoría de las ocasiones el diagnóstico se realiza de forma
accidental mediante pruebas solicitadas por otros motivos
médicos. Las pruebas de imagen mejores para el diagnóstico de
aneurismas aórticos son la ecografía, el escaner (TAC) o la
resonancia magnetica (ARM) en función de la localización y
del tamaño que tengan.

¿Por qué se tiene un aneurisma y qué riesgo tiene?
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En ocasiones la aparición de un aneurisma viene favorecida
por la presencia de un traumatismo o por enfermedades propias de
la aorta o por factores hereditarios. La mayoría de las
ocasiones no hay factor predisponente y se producen por daño en
la arteria (arterioesclerosis) provocada por la presencia de
tensión alta, tabaquismo, colesterol alto o enfermedad cardiaca.
El principal problema con los
aneurismas es el riesgo de ruptura, situación muy grave
que puede provocar la muerte del enfermo. |
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Las posibilidades de ruptura de los aneurisma dependen
del tamaño y de la velocidad de crecimiento de los mismos (a
mayor tamaño y mayor crecimiento más riesgo de ruptura) y de la
presión arterial (a mayor presión mayor riesgo). |
¿Qué hacer cuando se tiene un aneurisma?
Una vez se ha diagnosticado un aneurisma aórtico el cirujano
vascular decidirá en función de su localización, del tamaño, de
sus características y de los síntomas que produzca el
tratamiento del mismo. En muchas ocasiones el tratamiento será
corregir los factores de riesgo y solicitar una prueba de imagen
periódica (normalmente un TAC cada 6 meses) para vigilar el
tamaño y el aspecto del aneurisma. En otras ocasiones decidirá
que el riesgo de ruptura es demasiado alto y que es necesario
tratarlo.
¿Qué tipos de tratamientos hay?
Durante muchos años el único tratamiento disponible era la reparación quirúrgica de la aorta. El procedimiento consiste
en abrir el abdomen, bajo anestesia general, sustituyendo la
aorta dañada y dilatada por un tubo sintético (prótesis). Este
procedimiento es muy eficaz y ha se realiza desde hace muchos
años pero no está exento de complicaciones y no es bien tolerado
por todos los pacientes.
En los últimos años se ha desarrollado un tratamiento
endoluminal, menos invasivo, consistente en la colocación de
un tubo sintético-metálico (prótesis) en la aorta dañada a
través de pequeñas incisiones en las ingles. Mediante la
introducción de catéteres y con la visión de los mismos a través
de aparatos de RX es posible situar la prótesis contra la pared
de la aorta y en el sitio correcto, comprobando después que la
zona dilatada ha quedado excluida, es decir no recibe sangre. El
tratamiento endoluminal es menos agresivo, presenta una
recuperación más corta y tiene una menor tasa de complicaciones.
Es nuestro hospital el tratamiento endoluminal se realiza en
la sala de radiología vascular colocándose las prótesis
por un equipo formado por cirujanos vasculares y radiólogos
intervencionistas
¿Qué controles hay que seguir después del tratamiento
endoluminal y que complicaciones puede haber?
Después de el tratamiento el paciente debe someterse a
visitas con su médico que pedirá un TAC periódicamente para
comprobar que la prótesis es permeable ( que deja pasar la
sangre correctamente) y que el aneurisma empieza a disminuir de
tamaño.

Las complicaciones posibles más frecuentes son que la
prótesis no impida por completo el paso de sangre al aneurisma
(endoleak), con lo cual seguiría creciendo, o que la prótesis no
dejará pasar la sangre hacia los miembros inferiores
(trombosis). En estos casos se podría indicar nuevo tratamiento
endoluminal o quirúrgico.
¿Qué tratamiento es el más adecuado?
El tipo de tratamiento se determina en función de las
características del paciente y del tipo y forma del aneurisma.
No todos los enfermos pueden someter a una intervención
quirúrgica, por su estado de salud general, y tampoco todos los
aneurismas son susceptibles de tratamiento endoluminal, por su
morfología y localización. El médico junto con el enfermo debe
valorar los ventajas y desventajas de cada tipo de tratamiento y
decidir conjuntamente en función de ellas.

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