¿Qué es
un mioma uterino?
Los fibromas o
miomas uterinos son tumores, no cancerosos (benignos), que
se desarrollan en la pared muscular del útero. La mayoría
de ellos no producen síntomas pero si son grandes o
múltiples pueden producir dolor o sangrados menstruales
abundantes. |
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¿Qué
síntomas son los más frecuentes?
Los
síntomas
(Word, 800 KB) dependen del
tamaño del mioma y de la localización del mismo (subseroso,
intramural o submucoso). Los miomas son muy comunes entre las
mujeres mayores de 30 años y la gran mayoría no causan
problemas. Los síntomas más frecuentes e importantes son:
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• Dolor, peso e hinchazón
en el abdomen |
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• Dolor de espalda y de
piernas |
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• Dolor durante la
realización del acto sexual |
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• Alteraciones en la menstruación con hemorragias prolongadas
y copiosas, incluso con coágulos de sangre. Esta
hemorragia puede llegar a provocar anemia. |
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• Compresión sobre la vejiga
urinaria produciendo constantes y/o frecuentes ganas de
orinar |
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• Compresión sobre el
intestino produciendo estreñimiento |
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¿Cómo se
diagnostica un mioma?
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Los miomas se sospechan
habitualmente en el examen ginecológico rutinario y se confirman
mediante técnicas de imagen: ecografía transvaginal, tomografía
computarizada y resonancia magnética. Para el control y
seguimiento de miomas pequeños y asintomáticos es suficiente la
ecografía y el control médico. Miomas de gran tamaño y con
muchos síntomas pueden requerir otras técnicas de imagen. La
resonancia magnética y la ecografía son inocuas y así mismo
indoloras. |
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¿Cuál es
el tratamiento de los miomas uterinos? Hasta hace
relativamente poco, el
tratamiento de
los miomas uterinos
(Word, 800 KB), se limitaba a
fármacos contra el dolor, terapia hormonal o cirugía, incluyendo
extracción del útero. La embolización de miomas en una
alternativa no quirúrgica que consigue importante reducción de
tamaño y mejoría de los síntomas y que actúa dejando sin
irrigación sanguínea al mioma úterino. Previa a la realización
de una embolización la enferma debe ser visitada por un
especialista en ginecología para realizar una evaluación
completa
(Word, 46 KB)
de su
enfermedad.
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¿En qué
consiste la embolización de miomas?
Se realiza por
técnicas
de radiología intervencionista que requieren una
mínima invasión. Se punciona la arteria femoral en la ingle y se
deja un tubo menor de 2 mm. de diámetro. A su través se
introduce un catéter que navegando por las arterias, con control
de rayos X (fluoroscópico) nos conducirá hasta los vasos que
irrigan el tumor. Muy próximos a la entrada del tumor, se
lanzarán por el catéter unas pequeñas esferas de gelatina o
plástico que obstruyen las pequeñas arterias del propio tumor.
Es necesario tratar las dos arterias uterinas (derecha e
izquierda), si bien, esto se puede realizar desde el mismo
abordaje, sin necesidad de puncionar las dos ingles. El dolor y
la hinchazón abdominal son dos efectos comunes de esta técnica.
Ocasionalmente, aparece fiebre durante 24-48 horas que puede ser
tratada con paracetamol (Termalgin) o con metamizol magnésico
(Nolotil). Para combatir el dolor se utilizan analgésicos
potentes por vía epidural, venosa y oral. En nuestra experiencia
la analgesia epidural proporciona unos mejores y prolongados
resultados durante el procedimiento. Posteriormente se
administran durante una semana analgésicos por vía oral.
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¿Quién
realiza la embolización?
El procedimiento lo
realiza el radiólogo intervencionista.
Sin embargo, en el proceso diagnóstico y terapéutico
intervienen otros profesionales médicos (ginecólogos,
anestesistas, radiólogos generales, etc.). Los radiólogos intervencionistas son médicos que tienen
un entrenamiento especial para diagnosticar y tratar procesos,
utilizando minúsculas y sofisticadas herramientas guiados por
rayos X u otras técnicas de imagen.
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Las
técnicas intervencionistas, en general, son menos
invasivas y más seguras con menores tiempos de
hospitalización y de convalescencia
para el paciente.
El
radiólogo intervencionista
trabaja estrechamente con el resto de especialistas para
estar seguro de
que el paciente recibirá la mejor posible atención y
cuidado. |
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¿Dónde
se realiza la embolización? La sala de Radiología
Intervencionista es una estancia hospitalaria que reúne unas
condiciones especiales de asepsia. Dispone de un sofisticado
equipamiento de imagen (rayos X y ecografía) así como del
personal humano y de los medios técnicos de control vital y
reanimación adecuados para garantizar la seguridad del paciente.
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¿Cuáles
son los resultados médicos de embolización? Los
trabajos médicos demuestran que entre el 80 y 95 % de las
pacientes mejoraron los síntomas. Más del 70% de las pacientes
redujeron de forma importante el volumen de sus miomas.
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¿Existen
riesgos en la embolización de miomas?
La
embolización de la arteria uterina es una técnica segura, pero
como la gran mayoría de procedimientos médicos también puede
tener algunas complicaciones. El dolor, es la más frecuente y se
produce por falta de riego sanguíneo en el útero, puede ser
importante requiriendo analgesia especial. En las primeras horas
pueden aparecer náuseas, vómitos y fiebre que se controlan
generalmente con la medicación adecuada. Un pequeño porcentaje
de pacientes presentó infección que se controló con
antibioterapia. En tan sólo el 1% de las pacientes ante la
alteración uterina se consideró la histerectomía como
tratamiento potencial. Finalmente, se ha descrito en un 2% de
los casos, menopausia inducida post embolización. No se debe olvidar que la histerectomía y la miomectomía
también pueden presentar complicaciones infecciosas,
hemorrágicas, creación de adherencias de tejidos y órganos
abdominales.
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¿Qué es
y cómo se hace la analgesia epidural?
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Algunos
grupos de médicos lo controlan con analgésicos intravenosos y
orales con resultados satisfactorios. En nuestro grupo los
médicos anestesiólogos son los encargados de controlar el dolor
mediante analgesia introducida a través de una punción en la
espalda (anestesia epidural) por lo que controla de forma rápida
y eficaz el dolor.
Para ello es necesario introducir un pequeño catéter (tubo)
en el espacio epidural en la espalda. Con anestesia local se
punciona en un espacio intervertebral lumbar y se inserta el
catéter que conectará con reservorio de anestesia que lo
introducirá en el espacio epidural constantemente según las
necesidades. Este catéter se dejará 12-24 horas para que la analgesia dure
no sólo durante la intervención, sino también en el periodo
posterior.
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¿Se
pueden tener hijos después de la embolización? No
hay estudios concluyentes en este sentido. Se aconseja que
durante los primeros meses después de la embolización se evite
quedar embarazada. Algunas mujeres tuvieron embarazos a término
sin complicaciones tras la embolización de las arterias uterinas
para el tratamiento de un mioma.
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Después
del procedimiento, ¿qué debemos esperar que ocurra?
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Dolor
La mayoría de las pacientes van a experimentar un dolor
severo provocado por el infarto del mioma, además de la isquemia
producida en el resto del útero.
La severidad y duración del dolor es muy variable y no es
predecible ni en base al tamaño de los miomas, ni en base a la
agresividad del tratamiento embolizante realizado. La combinación de morfina y anti-inflamatorios dosificados
por la misma paciente a través de la bomba de PCA es el método
más eficaz que se ha desmostrado para el control del dolor. La
máxima intensidad del dolor se presenta en las primeras horas
empezando a disminuir a partir de las 8 horas
post-procedimiento. |
Náuseas y vómitos Se trata de un efecto secundario relativamente frecuente y
que es causado en parte por la propia isquemia del mioma y en
parte por la medicación para tratar el dolor. En general con el
tratamiento médico acostumbran a controlarse adecuadamente. |
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Alta al
domicilio a las 24 horas. ¿Qué debemos esperar que suceda?
(Ver
documento para pacientes en fase de recuperación >>>, Word, 49 KB)
La mayoría de las pacientes presentan durante los primeros
días, dolores abdominales parecidos a los de tipo menstrual. Es
por este motivo que durante la primera semana debe seguir la
pauta de tratamiento planificada con anti-inflamatorios y
analgésicos.
La presencia de fiebre, no superior a 38º C, es habitual. Al
mismo tiempo la aparición de flujo en cantidad superior a lo
habitual también puede ser normal y va desapareciendo durante la
primera semana.
La recuperación completa y reinicio de la actividad normal
suele producirse entre los 10-15 días del procedimiento.
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Documentos completos información embolización miomas
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Para más información
Si está considerando la posibilidad de la técnica o necesita
más información puede contactar con el Dr. Joan Falcó,
responsable de la
Unidad de Radiología Intervencionista
a través del teléfono 93.745.84.84
para obtener una entrevista o bien a través del
correo electrónico
jfalco@tauli.cat |
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